
Turismo Verde Huesca refuerza la prevención y rompe el silencio frente a los ciberataques
La asociación reúne a sus socios en un taller de ciberseguridad ante los casos de suplantación de identidad y otras estafas digitales detectadas este verano
Paco Parra, presidente de Turismo Verde: “Tenemos que hablar de lo que nos está pasando y alertarnos entre nosotros. Cuanta más información tengamos, más difícil se lo ponemos a quienes intentan aprovecharse de nosotros”
Aínsa, 18 de septiembre.- El phishing y otras modalidades de fraude digital han llegado a los pequeños establecimientos turísticos del Alto Aragón. Ante los casos sufridos por alojamientos rurales de la provincia este verano, Turismo Verde Huesca ha reunido esta semana a sus socios en un taller online de concienciación impartido por el experto en ciberseguridad Omar Benjumea, con el fin de intercambiar experiencias, conocer otros casos de ámbito nacional e internacional, analizar el modus operandi de los ciberdelincuentes y tratar de prevenir este tipo de fraudes.
Las reservas a través de plataformas, los procesos de pago, el correo electrónico o WhatsApp forman parte del día a día de los negocios turísticos y son también algunas de las vías que pueden aprovechar los ciberdelincuentes, comprometiendo no solo el dinero del negocio y su reputación, sino también los datos personales de los clientes. Precisamente los SMS y los WhatApp con enlaces fraudulentos de supuestos clientes han sido los métodos de engaño más frecuentes registrados durante el verano. En ese sentido, Omar Benjumea repasó algunas de las señales que deberían despertar inmediatamente las sospechas de propietarios y turistas. “La prevención empieza a menudo por detenernos unos segundos antes de actuar. Si nos meten prisa, nos piden credenciales o cambian de repente la forma acordada de realizar un pago, debemos desconfiar y comprobar por otra vía que la petición es legítima”.
Por otro lado, el experto recomendaba a los participantes mantener los dispositivos actualizados, separar en la medida de lo posible los equipos de trabajo de los de uso personal, activar el doble factor de autenticación y utilizar contraseñas diferentes para cada servicio. “Es fundamental, además, establecer unos canales oficiales de pago y comunicárselo a nuestros clientes, guardar los comprobantes, verificar que las cantidades ingresadas coinciden con las tarifas acordadas y realizar copias de seguridad periódicas. Y siempre, ante cualquier duda, el cliente debería contactar directamente con el alojamiento antes de efectuar un pago”, concluía Benjumea.
Paco Parra, presidente de la asociación Turismo Verde Huesca, añadía al debate la necesidad de romper el silencio cuando se sufre un ataque por temor a las consecuencias que pueda tener para la imagen del establecimiento. “Compartir estas situaciones dentro del sector es una herramienta fundamental de prevención. Tenemos que hablar de lo que nos está pasando y alertarnos entre nosotros. Entendemos que pueda existir miedo a que un caso de este tipo afecte a la reputación del negocio, pero compartir la experiencia puede servir para que otros compañeros reconozcan el engaño a tiempo y no caigan en él. Cuanta más información tengamos, más difícil se lo ponemos a quienes intentan aprovecharse de nosotros”.
Saber reaccionar también es fundamental
La formación incidió igualmente en cómo actuar cuando el ataque ya se ha producido. Contactar inmediatamente con la entidad bancaria para bloquear posibles cargos fraudulentos, cambiar las credenciales comprometidas, conservar todas las evidencias, denunciar los hechos y recurrir al teléfono gratuito 017 del INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad) son algunos de los primeros pasos recomendados.
En el encuentro participó también Mister Plan, entidad responsable de la plataforma de reservas de Turismo Verde Huesca, desde donde se trasladó la preocupación por unas técnicas de fraude cada vez más sofisticadas apoyadas en herramientas de inteligencia artificial, lo que está obligando, en general, a las empresas informáticas, a redoblar esfuerzos para atajar los cientos de intentos de ataque que se producen cada día, independientemente del sector, del tamaño y del recorrido de la empresa. Y es que los fraudes digitales, advirten, no son algo puntual, si no que es esperable que vayan a más en el futuro.
“No podemos evitar que intenten atacarnos, ni a nivel particular ni a nivel profesional. Pero sí podemos estar mejor preparados con formaciones, charlas y, sobre todo, ayudándonos entre nosotros”, concluye Parra. La asociación insiste asimismo en la importancia de trasladar esta labor de prevención a los propios viajeros, explicando claramente los canales oficiales de comunicación, reserva y pago para reducir las posibilidades de fraude.
