Las Fallas del Pirineo

Las Fallas del Pirineo

falles del PirineoLas Fallas del Pirineo iluminan más de 60 pueblos de Aragón, Cataluña, Andorra y el sur de Francia.

En torno al solsticio de verano, la tradición y ritos milenarios de Las Fallas, convierten Los Pirineos en un lugar sagrado.

Declaradas patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO, las Falla
s del Pirineo han mantenido durante siglos, los ritos y tradiciones mas ancestrales de culto al fuego y al sol.
Pueblos de Aragón, Cataluña, Andorra y el sur de Francia desarrollan estos ritos cuando llega el solsticio de verano, época de cambio natural y momento de honrar al sol.
A pesar del aislamiento que durante siglos han vivido muchos de estos pequeños valles del Pirineo, una tradición común y milenaria los une entorno a esta fiesta del fuego de Las Falles.
 
Los Habitantes de estos valles esperan esta fecha para encender fallas, haros y brandons, según la denominación de cada lugar, descienden las montañas con antorchas encendidas, prenden el haro o faro plantado en la plaza, danzan y mueven el fuego ritual que ilumina la noche más larga del año.
 
Cada zona tiene sus peculiaridades lo que da una variedad a estas fiestas y invita a conocer tradiciones que se han mantenido a ambos lados de los Pirineos a pesar de las difíciles comunicaciones.
En Aragón la tradición se ha conservado en las Comarcas de Sobrarbe y Ribagorza, en pequeñas localidades con características diferentes:

San Juan de Plan: 

La noche del 23 de junio, las antorchas se prenden en la planeta de la falla que en su descenso iluminan el camino. En el río se inicia la “ corrida de la falleta  ” hasta la hoguera, alimentada por las teas de todos los vecinos.
 

Sahún: 

Grandes bolas de fuego prenden en la hoguera de la plaza del pueblo y vuelan sobre las cabezas en un ritual que ha sufrido variaciones, pero que sigue manteniendo su esencia la noche del 23 de junio en “ les falles de Saúnc ”.
 

Laspaúles: 

Abuelos y nietos, principalmente, preparan sus fallas para descender desde lo alto hasta la plaza del pueblo, formando una serpiente de fuego a la que también se unen de las casas Rins. Después, todos comparten una cena popular.
 

Villarrué. 

El recorrido de fuego tiene lugar en la noche del 23 de junio. Una velada mágica para cumplir con un ritual que comparten mayores y pequeños y que concluye con la hoguera común alimentada por las fallas de todos.
 

Suils:

Cada vecino es responsable de preparar la falla que transportará desde el monte hasta la plaza por un camino serpenteante que ilumina la noche de San Juan. Después, cena popular para compartir una noche mágica.
 

Castanesa:

“ La Baixada de falles “ es la fiesta mayor de esta localidad. El 1 de julio por la noche los vecinos mantienen un camino de fuego desde lo alto de la montaña hasta la plaza del pueblo donde todos alimentan la hoguera común
 

Bonansa:

En torno al solsticio de verano, las fallas descienden desde la ermita de San Aventín.
Después de cenar en comunidad, en un recorrido luminoso de un máximo de 20 minutos,
niños y mayores disfrutan con el baile en torno a la hoguera.
 

Montanuy:

los fallares encienden sus antorchas en el primer faro que trasladan hasta el “pi” o faro del pueblo. En círculo, esperan la llegada de todos para prender la hoguera en torno a la que comparten una velada mágica en la noche del 23 de junio.
 

Aneto:

La fiesta del fuego se retrasa hasta el el primer sábado de julio.  Los vecinos trasladan el fuego de faro a faro, iluminando el camino con fallas sobre un palo de avellano y comparten una noche mágica.

Share This Post

Post Comment